Mujeres salseras, mujeres libres

Cualquier disciplina que pretenda explicar los hábitos de comunicación, debe abordar el estudio de las condiciones en las cuales la música opera como un mediador de poder entre géneros.

Carol Robertson

Durante el primer fin de semana de noviembre en Bogotá, se realizó la vigésimo segunda edición del festival “Salsa al parque” con una asistencia de casi veintitrés mil personas, logrando en proporción, la mayor participación de mujeres entre 2011 y 2019, este año, ellas fueron el 55,4% de las personas asistentes, de hecho, desde 2014, ellas son mayoría en los festivales de Salsa al parque.

A este respecto, la imagen a continuación muestra varios datos interesantes, por un lado, la asistencia general ha sido fluctuante, con un pico en 2011 de más de cien mil personas, pero con un claro descenso desde 2016 en el número total de asistentes, de hecho, al comparar 2011 con 2019, el descenso en la entrada general fue de 64%.

Otro hallazgo y aún más interesante, es que, aunque el número de asistentes este bajando, la proporción de mujeres viene aumentando desde 2016, de hecho, según los datos compartidos por el Observatorio de Culturas sobre la asistencia al festival de “Salsa al parque”, existe una relación inversamente proporcional entre el número total de asistentes y la proporción de mujeres asistentes.  En otras palabras, cuando se presentaron picos de asistencia como en 2013 y 2016, la proporción de mujeres disminuyó, y cuando hubo valles en la asistencia, como en 2014, 2017, 2018 y 2019, la proporción de mujeres aumentó.  

 

Fuente: IDEARTES. Procesamiento: OMEG

Estos hallazgos generan inquietudes frente a las razones que llevaron a estos resultados, al intentar resolverlas, se acudió a la revisión histórica de los lugares, bandas invitadas y fechas de realización del festival, encontrando que, salvo en 2015, en los festivales realizados entre 2011 y 2019 existió al menos una banda femenina dentro del repertorio de grupos participantes.  Esto pudiera ser una razón, para que más mujeres estuvieran interesadas en asistir, sin embargo, no se puede hacer esa relación directa.

Se encontró que entre 2011 y 2019, los años en donde menor participación hubo, fueron aquellos en que el festival se llevó a cabo en mayo (2014) y junio (2015), cuando las fechas tradicionales son en agosto o noviembre.  Frente a los picos de asistencia, coinciden con el acercamiento del festival a barrios populares, en 2011 uno de los tres escenarios del festival fue el centro comercial Ciudad Tunal y en 2016 se realizó una actividad paralela “Salsa al barrio”, realizada en Fontibón.

Ahora bien, la búsqueda de respuestas sobre el comportamiento de las estadísticas presentadas, permitió encontrar otros datos interesantes dentro de los 22 años de existencia del festival, algunos positivos, otros no tanto, principalmente porque reafirman estereotipos de género asociados al rol de las mujeres en el espacio público, sobre todo nocturno, relegando su papel a la esfera de lo privado. 

A este respecto, Bertha Quintero, antropóloga, percusionista, gestora social y cofundadora de la orquesta femenina de salsa, Cañabrava, afirma que la salsa es un movimiento masculino, esto se evidencia, al revisar sus inicios, encontrando que la participación de las mujeres ha sido mínima y se ha restringido tan solo a ser vocalista dentro de orquestas eminentemente masculinas, coristas, bailarinas en el escenario o imagen en portadas de discos o álbumes musicales.

Sobre esto, se encontró que, en los 22 festivales al parque se han realizado 328 presentaciones de diferentes orquestas locales, nacionales o internacionales, algunos años con la repetición de algunas de ellas, sin embargo, solo el 3%, es decir, 10 presentaciones, han sido de orquesta femeninas.  Así mismo, de las 66 personas que han sido los jueces de las orquestas que aspiran a un cupo a este gran festival, tan solo 7 de ellas, fueron mujeres.

Frente a lo visual, al revisar los posters alusivos cada año a los festivales al parque, se halló que en aquellos donde se usaron figuras masculinas, que dicho sea de paso fueron la mayoría, estos fueron representados como quienes tocaban los instrumentos, principalmente de vientos, destacando la imagen de 2017, donde se retrata a un hombre con cuatro manos y múltiples instrumentos.  En oposición, las figuras femeninas, además de ser pocas, fueron retratadas como solistas, bailarinas con maquillaje y vestidos cortos y ajustados.

La primera vez que una orquesta femenina participó en Salsa al parque fue en el 2000 con Madame Charanga, orquesta colombiana, que el año anterior, estando dentro de los grupos participantes, no fue escogida y medios como El tiempo, cuestionaron esa decisión.  Después, fue hasta 2009 que una orquesta femenina volvió a pisar el escenario de Salsa al parque, para no irse, logrando en 2019, que por primera vez una orquesta femenina internacional, fuera invitada al festival, ellas son, Anacaona de Cuba.

Estas conquistas femeninas sin embargo no son nuevas, el primer país en Latinoamérica en tener un grupo de salsa femenino fue Cuba en el año 1932, y para sorpresa de muchas personas, las primeras agrupaciones femeninas en Colombia no nacieron como se esperaría en Cali o Barranquilla, ciudades donde la salsa tiene un papel preponderante, sino en Bogotá para los años 80.  Según Bertha Quintero, el escenario capitalino era propicio para el despertar femenino en la salsa, en sus palabras “en Bogotá casi se podía hacer de todo”.

Relata ella, que, para la década del 70, se iniciaron cambios que significaron las modificaciones en los imaginarios de la sociedad, asociados al rol de la mujer y al concepto de familia.  El primero, logró que cada vez más, las mujeres se apropiaran del espacio público y el segundo, dejó atrás la concepción de la familia, como aquella donde por primera vez y para siempre se unen dos personas, transitando hacia nuevas formas de conformación familiar. 

Ella manifiesta que era más y más frecuente, encontrar mujeres separadas viviendo con hombres divorciados, cada uno con hijos de diferentes padres, mujeres que empezaban a salir de casa a trabajar, y todos estos cambios se vieron en Bogotá, esto la hizo una ciudad asequible para las mujeres que querían marcar la diferencia en la música, y ese ambiente de la capital les permitía ser libres.  En este escenario, nace la primera orquesta de mujeres llamada Yemayá, en el proceso, estuvieron mujeres como Constanza Riveros, Amalia Beltrán, Alba Lucía Potes y la misma Bertha.

Esta orquesta tuvo sus inicios en el año 1980 y se consolidó en el año 1982, sin embargo, tuvo serios problemas de apoyo y organización musical, Bertha explica, “hubo talento, pero no organización”, estas carencias hicieron que Constanza Riveros (líder del grupo) renunciara y Yemayá dejara de existir.  Sin embargo, más adelante Bertha junto con Jeanette Riveros (hermana de Constanza) y unas mujeres cartageneras, fundaron Siguaraya, tiempo después el desenlace fue el mismo que con Yemayá.

Pero como toda historia que involucra mujeres, la constancia y la entrega da frutos, estas mujeres, aunque desesperadas y con sus sueños rotos, en 1985, fundaron Cañabrava con vientos, trombones, percusión mayor y menor, así llevan 34 años haciendo salsa. Esta historia, sin embargo, ha tenido altibajos por los obstáculos inherentes a la industria musical y más específicamente, al imaginario de las mujeres en la música.

Bertha sigue su relato evidenciando su amor a la salsa y su resistencia a tocar otro tipo de música, esto representó un obstáculo para el avance de la orquesta, puesto quienes ofrecían apoyo, ponían como condición, tocar música colombiana u otra clase de música que permitiera mostrar el cuerpo de las integrantes de Cañabrava.  Es así como una orquesta salsera, femenina y originaria de Bogotá, se fue abriendo puertas en un mundo reinado por lo hombres, que las marginó por convicción a ser underground, Cañabrava aún existe, para ella y sus compañeras, su agrupación musical es un triunfo para Bogotá y para las mujeres.

Pero la historia de Cañabrava no es la única, y aunque con dificultad, hoy día, la industria musical salsera está infiltradas por mujeres compositoras, directoras de orquestas, de escuelas de salsa, empresarias, bailarinas profesionales y de bandas femeninas, como lo constatan varias tesis de antropólogas y comunicadoras sociales, quienes, a través de mediciones cualitativas, ha evidenciado el cada vez más importante papel de las mujeres en la salsa.

Ahora, de cara al festival de “Salsa al parque” existen grandes retos en materia de igualdad de género no solo en las orquestas invitadas, también en la selección de jurados y en la programación de actividades que resignifiquen el papel que tiene la mujer en la salsa, sus aportes y sus conquistas.  Asimismo, en lograr mantener la participación de las mujeres en el festival, garantizando espacios libres de violencias, donde jóvenes y adultas, encuentren un punto de encuentro para el disfrute saludable de este ritmo, que incluye no solo el talento musical, también la expresión a través de lo corporal.

A este respecto y como aporte, desde el Observatorio de Mujeres y Equidad de Género, se realizó una medición cualitativa, a través de la observación no participante, que buscó identificar los comportamientos de las mujeres en el festival.  Se identificó que la organización del evento permitió el ingreso al parque de manera rápida y segura, que las personas asistentes llegaron en parejas, grupos de mujeres y hombres, y a diferencia de otros festivales, predominó el ingreso de mujeres.

Durante el evento, amantes de la salsa, bailarinas expertas y principiantes, parejas bailando, grupos de amigos, personas solitarias que se movían al compás de la música, y oyentes, abundaron en todos los escenarios.  Los espacios de comida fueron suficientes, variados y limpios, lo que permitió la interacción adecuada, y como en los demás festivales, la cantidad de baños, su limpieza y mantenimiento, fue adecuado y permitió atender de manera diferenciada la demanda de hombres y mujeres.

El equipo concluyó que las mujeres en su mayoría pasaron momentos agradables, siendo las principales razones la comodidad de la vestimenta, que en su mayoría fue descomplicada, la expresión corporal a través del baile, que permitía una interacción entre las personas asistentes, independientemente de si se conocían o no, y la iluminación y disposición de los espacios. 

Estas apreciaciones, están ligadas con la sensación de libertad que caracteriza este género musical, que a través de la mezcla de sonidos permitió moverse libremente o en pareja si así se quería.  Las mujeres disfrutaron de su autonomía a través de la danza y el canto, por lo tanto, no es casualidad la menor venta y consumo de sustancias psicoactivas, con respecto a otros festivales, porque lo característica de la salsa, es que es un ritmo en donde prima la corporalidad y la música, para el disfrute de todas y todos. 

Ahora, las observaciones negativas estuvieron asociadas a la evidente disminución de la participación en los festivales al parque.  Sobre esto, existen tres posibles causas de que disminuyera en casi 27% la participación este año, la primera, la poca publicidad que recibió el evento, la segunda, la definición tardía en la oferta final de orquestas participantes, y la lluvia durante la tarde de inicio del festival.

Para cerrar, es indudable que Bogotá es una ciudad privilegiada, porque gran parte de la historia de la salsa colombiana se escribe aquí, y más importante aún para las mujeres y la salsa femenina colombiana, porque fue gracias al desarrollo social de esta ciudad, que nació de la primera orquesta femenina de salsa.  Esto implica que tenemos el compromiso de seguir haciendo historia por aquellas que aún no pueden asistir, aquellas que aún no tienen un contrato discográfico, aquellas que son discriminadas en la industria de la música, a todas las que luchan día a día por lograr sus sueños, por ellas y por todas, seamos salseras, seamos libres, porque como dijo Celia Cruz, la salsa es una palabra para reunir todos ritmos.

 

 

Entrevista a Bertha Quintero

https://canaltrece.com.co/noticias/mujeres-en-la-salsa-musica/

 

Archivo histórico del festival “Salsa al parque”

https://salsaalparque.weebly.com/salsa-al-parque-xix.html

 

Datos curiosos sobre el festival “Salsa al parque”

https://festivalsalsaalparque.blogspot.com/p/dato-historico-de-salsa.html

 

Archivos históricos del festival “Salsa al parque”

https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-779217

https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-857541

 

Otros documentos revisados

https://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/comunicacion/tesis350.pdf

https://www.lapatria.com/entretenimiento/la-salsa-al-son-de-mujeres-416446

http://www.hechoencali.com/portal/index.php/el-perfil/6837-dia-de-la-mujer-diana-siguaraya-y-la-salsa-con-sentido