El talento no tiene sexo

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Un nuevo juego de mesa presenta de manera diferente a las mujeres poderosas y destacadas a lo largo de la historia.  “Adivina quién”, uno de los juegos más entretenidos que reunia a personas de todas las edades para adivinar el personaje de las tarjetitas a través de la descripción de las características físicas del personaje, tiene una nueva versión que destaca a 28 figuras femeninas que ha lo largo de la historia a través de sus activiades políticas, profesionales y culturales han tenido un papel preponderante.

La innovación respecto del juego tradicional – que solamente incluía seis mujeres- consiste en adivinar la identidad del personaje a través de las situaciones por las que han sido destacadas y no por características físicas.  Con este cambio sustancial se quiere dar a conocer las mujeres de diferentes profesiones, oficios, nacionalidades, edades y períodos históricos, además de evidenciar que las mujeres tienen la capacidad de realizar todo tipo de activiades y resaltar a quienes han sido figuras en cada ámbito. Entre las mujeres que hacen parte del juego se encuentra la pintora mexicana Frida Khalo, la activista y premio Nobel Malala Yousafzai, la astronauta rusa Valentina Tereshkova y la aviadora estadounidense Amelia Earhart. A través de la lúdica y la didactica, se enseña y motiva a las niñas y los niños para que pueden hacer todo lo que se propongan sin importar su sexo o los roles sociales que han sido predeterminados para hombres y mujeres.

Esta es una iniciativa de una artista polaca - Zuzia Kozerska-Girard – y permite generar conciencia y romper con los roles y estereotipos que, desde la infancia, la cultura, los medios y el entorno muestran sobre los oficios y profesiones con rostros predefinidos de hombres o mujeres. Estas atribuciones “por defecto” han llevado a que hombres y mujeres, en muchas ocasiones determinen su quehacer profesional por imposciones sociales y no necesariamente por sus capacidades y habilidades. Lo que muestran las cifras, es que estas decisiones representan una situación desfavorable en contra de las mujeres, puesto que en promedio las remuneraciones que reciben son más bajas que las de los hombres – lo que  se conoce como brecha salarial – y su participación en el mercado laboral esta asociada a actividades relacionadas con servicios y labores de cuidado que tienden  a tener salarios más bajos, así como las dificultades para ocupar y ascender hacia cargos decisorios  en las organizaciones –  los llamados  techos de cristal-.

A continuación, se presentan algunas cifras sobre la situación de las mujeres en el mercado laboral en Bogotá, que permiten observar las distancias y diferencias que existen en su gran mayoria en detrimento de las mujeres, y evidencian la necesidad de avanzar en la diversificación de las profesiones y oficios, y propender por su mayor participación en las actividades económicas que representen mayores ingresos, motivando la modificación de los estereotipos de género desde la infancia.

Para el caso de Bogotá,  en 2017[1] la tasa de desempleo femenino se ubicó en 11,3%, 1,6 p.p.,  superior a la registrada por los hombres (9,8%). De otro lado, las mujeres ocupadas (de manera dependiente e independiente) participan de las actividadades económicas de la siguiente manera: en servicios sociales, comunales y personales (32,4%); comercio, restaurantes y hoteles (28,3%). Con respecto a las mujeres, mayor porcentaje de hombres se encuentra ocupados en construcción y transporte, almacenamiento y comunicaciones. La brecha a favor de ellos es de 8,6 p.p. y 9,8 p.p respectivamente.

De oto lado, casi la mitad de las personas ocupadas se desempeñaban como obreros (as) o empleados (as) de empresa particular (55,4% mujeres y 58% hombres). El 7,4% de las mujeres se desempeñó como empleada doméstica, frente al 0,3% de los hombres.

Durante 2017, en todas las posiciones ocupacionales los hombres obtuvieron mayores ingresos que las mujeres bogotanas. La brecha más grande a favor de ellos se observa en jornalero o peón ($675.348) y en patrón o empleador ($552.237). En la única posición ocupacional donde las mujeres obtienen mayores ingresos es en obrera o empleada del gobierno ($181.584).

El 43,5% de las mujeres que no participan en el mercado laboral es porque tienen responsabilidades familiares. Solo el 3% de los hombres que habitan la capital, no participa en el mercado de trabajo remunerado por esta razón. De ahí, la importancia que todos los actores que confluyen en la sociedad promuevan acciones que le muestren a las niñas y los niños que el talento no tiene sexo.

[1] Cálculos propios OMEG – SDMujer con información de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del DANE 2017

http://cid.sdmujer.gov.co/

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