Nota de prensa sobre salas de lactancia

El Ranking de Equidad de Género en las Organizaciones - PAR ha permitido encontrar, entre otros muchos aspectos, aquellas acciones que realizan los entes públicos y privados que propenden por garantizar el balance vida personal-trabajo de quienes les colaboran. La mayoría de estas prácticas de balance tienen impactos positivos directos en hombres y mujeres, así como en la estructura y ambiente organizacional y, de allí, en la rentabilidad de las empresas.

El 72% de las organizaciones participantes en PAR III han implementado días flexibles para fechas especiales, como graduación, cumpleaños y matrimonio, entre otras; asimismo, el 67% ofrecen horarios flexibles o escalonados y el 62% permiten licencias con o sin remuneración. Muy por debajo de estos porcentajes, se encuentran aquellas prácticas relacionadas directamente con el ejercicio de la maternidad y la paternidad: solo el 24% de las organizaciones otorgan días adicionales a la licencia de paternidad o maternidad, apenas el 10% ofrecen servicios de guarderías y menos del 20% cuentan con salas de lactancia (lactario). Como se entenderá, no es casualidad que sean estas prácticas las que se relacionan con mayor inversión social, aparte de la presupuestal, por parte de las organizaciones.

De estas tres prácticas, aquella que más suscita dudas o interrogantes son las salas de lactancia.

En Colombia, contamos con los Lineamientos técnicos para la implementación de las salas amigas de la familia lactante en el entorno laboral del Ministerio de Salud y el Programa Mundial de Alimentos (2012) y con la reciente Ley 1823 de 2017, “por medio de la cual se adopta la estrategia salas amigas de la familia lactante del entorno laboral en entidades públicas territoriales y empresas privadas y se dictan otras disposiciones”.

Los lineamientos técnicos propuestos por el Ministerio de Salud han expuesto de manera amplia las razones por las que es necesario que las mujeres cuenten con estos espacios en los ambientes laborales. A través de las salas de lactancia, se asegura la garantía de los derechos de las mujeres a ejercer la lactancia materna, con lo cual, además, se garantizan los derechos de las niñas y los niños a alimentarse con la leche materna (Ministerio de Salud y Protección Social, 2012).

Las salas amigas de la familia lactante son espacios ubicados en entidades públicas o privadas que disponen de todas las dotaciones y las condiciones necesarias para la conservación y la extracción de la leche materna, basadas en normas técnicas y de seguridad.

Con respecto a estos espacios, hay un amplio marco normativo que, de manera general, comprende desde la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 (artículo 25), hasta la Convención de los Derechos del Niño (1989, artículo 24), la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño de la OMS (2002) y los Entornos Laborales Saludables, también de la OMS (2010).

A escala nacional, el país cuenta con normatividad relacionada con el tema desde 1967. Los Conpes 109 y 113 de 2007 establecieron los lineamientos y las acciones necesarias para garantizar los derechos de la primera infancia y para la seguridad alimentaria y nutricional. Por su parte, el Plan Decenal de Lactancia Materna 2010-2020 propende por el desarrollo de mecanismos que permitan la transformación social necesaria a favor de la lactancia materna.

En enero de 2017, el Congreso de la República aprobó la Ley 1823, mediante la cual se garantiza que todas las entidades públicas y privadas (con capital superior a 1.500 salarios mínimos o con más de cincuenta empleadas) de cualquier nivel territorial ofrezcan salas amigas de la familia lactante en el entorno laboral. La ley insta al Ministerio de Salud a establecer todos aquellos parámetros y especificaciones técnicas de tales lugares, así como la vigilancia y el control de la implementación y el funcionamiento.

Los plazos de la ley son claros: las entidades privadas con más de 1.000 personas empleadas y las públicas tendrán dos años para tener estas salas. El plazo para las entidades privadas con menos de 1.000 personas colaboradoras es de cinco años. La ley dispone que los gobiernos nacional, departamental, distrital y municipal deberán realizar todas aquellas campañas de capacitación e información para promover la lactancia materna.

Como un beneficio adicional, el Ministerio de Hacienda definirá las reducciones tributarias a las que podrán acogerse las entidades privadas que adecúen las salas de lactancia.

Al amparo de la normativa nacional e internacional, los esfuerzos legislativos y el compromiso del ejecutivo en todos los niveles, así como de las entidades públicas y privadas del país, se espera que en los próximos cinco años sea mucho mayor el número de organizaciones que realicen esta práctica de balance vida personal-trabajo, que beneficia a mujeres, niñas y niños y, también, a las organizaciones mismas.

 

Fuentes:

Colombia: Presentación resultados Ranking PAR 2017.

Ley 1823 de 2017. Congreso de la República de Colombia. Diario oficial 50.106 del 04 de enero de 2017.

Ministerio de Salud y Protección Social, Programa Mundial de Alimentos (2012). Lineamientos técnicos para la implementación de las salas amigas de la familia lactante en el entorno laboral.

Ministerio de Salud y Protección Social. Amamantar, compromiso de todos, Plan Decenal de Lactancia Materna 2010-2020.