Lo que nos cuenta el Ranking PAR frente al derecho al trabajo

Más de la mitad de la población colombiana está compuesta por mujeres: el 50,7% para el segundo trimestre de 2017[1]; no obstante, esta alta proporción no se refleja en la participación de las mujeres en el mundo laboral.

Y es que en lo respecta al ámbito laboral, hay brechas entre hombres y mujeres en indicadores como la tasa global de participación (población económicamente activa/población en edad de trabajar), la tasa de desempleo y los salarios.

Frente a la tasa global de participación, el DANE[2] encontró que, pese a que las mujeres corresponden al 51,1% de la población en edad de trabajar, representan el 65,3% de la población económicamente inactiva (PEI). Mientras los hombres suman poco más de 4 millones de la PEI, el número de mujeres supera los 8 millones.

Un comportamiento similar se observa en los datos de participación de ellas en la población económicamente activa (PEA), ya que la cifra de mujeres equivale al 43,3%. La PEA identifica la población ocupada y desocupada, y en este último grupo las mujeres representan el 57,2%.

Sin embargo, vale la pena aclarar que, aunque estas brechas persisten, han mostrado una reducción importante durante los últimos seis años. Según el Boletín Técnico GEIH - Mercado laboral según sexo, abril-junio de 2017 del DANE, entre 2010 y 2017 se ha reducido el desempleo, aunque esa reducción no se presente de manera sostenida. En la misma publicación se destaca la disminución de la brecha de desempleo entre mujeres y hombres: para el año 2010 la diferencia llegaba al 6,8%, en tanto para el segundo trimestre de 2017 era del 4,7%.

Con respecto a la participación en el plano laboral, PAR III-Ranking de Equidad de Género en las Organizaciones ha encontrado que entre las 109 organizaciones del sector privado que se sumaron a la medición en 2017, la proporción de mujeres solo supera la de los hombres en el quinto nivel de la pirámide organizacional, con una participación del 57,27% en todos aquellos cargos de personal administrativo por debajo de coordinadores, analistas o equivalente, es decir, en la base de la pirámide. La participación de las mujeres también es mayor que la de los hombres en la fuerza de ventas. Esa más alta participación está dada por la segregación horizontal presente en el mundo del trabajo, que tiene lugar debido a los estereotipos de género.

Los resultados arrojados en esta nueva versión del Ranking dan cuenta de la existencia del techo de cristal o segregación vertical: mientras mayor es el nivel jerárquico en la organización, menor es la participación de las mujeres. Para el caso de juntas directivas y primer nivel (CEO[3], presidencia o gerencia general), la participación de las mujeres no supera el 36%[4].

Y aunque en el sector público también aparece el techo de cristal y la segregación vertical, en las 54 entidades públicas que se midieron la participación de las mujeres en posiciones de liderazgo es en promedio el 6% más alta que en las organizaciones del sector privado. Cabe destacar que en el Distrito, para el máximo nivel de decisión, el 58,3% de las entidades del sector central estaban encabezadas por mujeres en 2016.

Por último, en relación con los salarios es posible identificar que la brecha a favor de los hombres tiene mayor prevalencia en los cargos de segundo nivel (gerencias de áreas o equivalentes): en 28 organizaciones se encontró que los hombres en esas posiciones ganan el 22% más que las mujeres del mismo nivel[5].

Crear empleo o garantizar el ingreso de las mujeres al mundo laboral no es suficiente, si a ello no se suman las garantías necesarias para que ellas reciban formación de calidad, sin estereotipos de género, y el estímulo al acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo y no solo su inserción en empleos precarios. Los derechos laborales hacen parte de los derechos sociales, económicos y culturales y su goce efectivo impacta de manera positiva no solo la calidad de vida de millones de mujeres colombianas sino su empoderamiento, independencia económica y capacidad de liderazgo y negociación, aspectos clave para garantizar en realidad el derecho al trabajo digno y en condiciones de equidad, priorizado por la Política Pública de Mujeres y Equidad de Género de Bogotá.

[1] Mercado laboral por sexo, trimestre abril-junio de 2017, Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), 24 de octubre 2017. Consultado en http://dane.gov.co/files/investigaciones/boletines/ech/ech_genero/bol_eje_sexo_abr17_jun17.pdf

[2] Ibid.

[3] Chief executive officer.

[4] PAR III - Informe de resultados para Colombia. Consultado en https://par.aequales.com/uploads/documents/6/PAR-III---Informe-de-Resultados-para-Colombia.pdf.

[5] Ibid.