Lo que no se nombra, no existe - 4 de diciembre. Día Distrital en contra del Feminicidio

El Observatorio de Mujeres y Equidad de Género de Bogotá ha sido consciente de la importancia y necesidad de comprender y reconocer el feminicidio como el resultado más brutal de actos sistemáticos, cotidianos y normalizados de violencias contra las mujeres.  En ese sentido y en el marco del derecho a una vida libre de violencias consignado en la Política Pública de Mujeres y Equidad de Género, ha usado la información generada por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses-INMLCF-, como fuente principal, para caracterizar siete tipos de violencias que el instituto entrega, incluyendo el asesinato violento de mujeres.

Además de registrar, contabilizar y analizar las estadísticas sobre muertes violentas de mujeres, el OMEG adoptó como causa política la visibilización desde el cuidado del lenguaje, posicionando inicialmente la palabra femicidio como sustituta del término genérico “homicidio”.  Término acuñado por Diana E. H. Russell socióloga y feminista surafricana en los años setenta del siglo XX, quien definió el “femicidio” (En inglés: Femicide), como el “asesinato misógino de las mujeres por mano de los hombres”[1].

Por su parte, Marcela Lagarde, antropóloga y feminista mexicana, señala que mientras el concepto femicidio alude al acto de dar muerte a una mujer, el feminicidio reconoce la impunidad para condenar estos asesinatos masivos. Lagarde dice que el feminicidio es “el genocidio contra mujeres y sucede cuando las condiciones históricas generan prácticas sociales que permiten atentados violentos contra la integridad, la salud, las libertades y la vida de niñas y mujeres” [2]

Desde el punto de vista idiomático, femicidio y feminicidio son dos palabras provenientes del inglés (femicide y feminicide). La palabra “feminicidio” fue introducida por la RAE en su diccionario en 2014, como “Asesinato de una mujer por razón de su sexo”. En su última versión (23ª., diciembre de 2018), modificó la definición a “Asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia”. Sin embargo, en el diccionario la palabra femicidio remite al término “feminicidio”, como si se tratara de lo mismo. 

Ahora bien, en Latinoamérica, entre 2007 y 2012 países como México, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Chile, Perú y Nicaragua[3] reconocieron el feminicidio como un tipo penal de asesinato, pero en Colombia, no fue hasta mayo de 2012 que, en un país habituado a los crímenes, la brutalidad del asesinato de Rosa Elvira Cely en pleno centro de Bogotá conmocionó a toda una nación.  

Esos sentimientos de indignación, rabia y desasosiego fueron aprovechados por colectivos de mujeres que venían estudiando el feminicidio, para lograr que la muerte de Rosa Elvira significara mucho más que un momento de indignación colectiva, y le transmitiera a toda Colombia, un mensaje claro: NO SE PUEDE DISPONER DE LA VIDA Y LOS CUERPOS DE LAS MUJERES. Ese proceso fue promovido por organizaciones sociales de mujeres y liderado por el Centro de Investigación en Justicia y Estudios Críticos del Derecho (Cisjusticia), en donde mujeres como Isabel Agatón Santander, Blanca Lilia González, Nidia Olaya con la participación de Adriana Arandia (hermana de Rosa), iniciaron la gestión que culminaría con la expedición de la Ley 1761 de 2015 , más conocida con la ley Rosa Elvira Cely, “por la cual se crea el tipo penal de feminicidio” que castiga a quienes asesinen a mujeres sólo por su condición de ser mujer, independientemente de su relación (su pareja, expareja, padre, conocido o hija) y establece que las personas que sean declaradas culpables de este crimen pierdan los beneficios penales y aumenten sus penas en prisión.

Este avance en materia normativa, sin embargo, planteó un reto en el sentido en que el “femicidio” no está tipificado como delito, pues el delito incluido en el Código Penal Colombiano es el de “homicidio”. Sin embargo, dado el carácter discriminatorio de la palabra y aunque todas las muertes violentas de mujeres a manos de un tercero son englobadas por el INMLCF como “homicidios”, los “homicidios de mujeres” se consideran “femicidios”. En esa categoría cabe, por ejemplo, la muerte de una mujer ocurrida en medio de un atentado terrorista indiscriminado o en un asalto a un banco u otro establecimiento, así como el asesinato de una mujer en un acto de violación sexual o causada por su pareja o expareja. 

Ahora bien, la Secretaría Distrital de la Mujer se ha acogido, desde el punto de vista conceptual, a los relativos consensos de los movimientos feministas latinoamericanos, que coinciden en reconocer que el feminicidio ocurre por razones de género y no de sexo y que no se trata de solo homicidios de mujeres. En ese orden de ideas, las cifras sobre feminicidio que maneja la entidad son una aproximación al delito con base en registros de mujeres asesinadas por su pareja o expareja.  Esto, dado que no se encuentran datos concretos, porque esta tipificación es de un delito, y es la Fiscalía General de la Nación quien puede establecer cuántas han sido en Colombia las condenas por este hecho punible. 

Esta misma aproximación, fue usada por el INMLCF para implementar el protocolo para valorar e identificar el riesgo de violencia mortal contra mujeres por parte de su pareja o expareja, y como lo evidencia la evaluación realizada por ONU Mujeres a este protocolo, ha servido como herramienta para facilitar el acceso a la justicia de las mujeres. Este protocolo tiene tres componentes, la entrevista a profundidad, en donde se hace una evaluación básica en psiquiatría y psicología forense; una escala de valoración del riesgo que mide específicamente el riesgo de muerte de mujeres víctimas de violencia por parte de su pareja; y un plan de seguridad, en el que se identifican acciones preventivas.  Se desarrolló entre 2013 y 2017 en articulación con diferentes secretarías de las mujeres en el país, incluida la SDMujer, y logró, por un lado, la caracterización del feminicidio como aquellas muertes violentas de mujeres cuyo agresor fue su pareja o expareja, y por otro la caracterización de la violencia feminicida, clasificando el riesgo de las mujeres atendidas por Medicina Legal en cuatro niveles, riesgo variable, riesgo grave, Riesgo moderado y riesgo extremo.  Algunos datos al respecto: 

 

  • En Colombia 531 mujeres fueron asesinadas por su pareja o expareja entre 2014 y 2017, el 35% había pasado por un dictamen médico-legal por violencia de pareja. De hecho, 14 de ellas pasaron por el protocolo, siendo clasificadas en riesgo extremo el 79% (11).
  • 1 de cada tres mujeres asesinadas, buscaron justicia y protección estatal entre 2014 y 2017
  • El 59% de los feminicidios ocurrieron en la vivienda, 44% fueron ocasionados con armas cortopunzantes, 31% por armas de fuego y el 11% por asfixia.
  • Ahora, para Bogotá con base en la información sobre muertes violentas de mujeres entre 2015 y 2018, se encontró que, los femicidios en la ciudad disminuyeron en 21%, pasando de 119 en 2015 a 94 en 2018. Así mismo, es importante destacar que Bogotá para 2018, presentó la tasa más baja por cada 100.000 mujeres de las 5 principales ciudades del país, ubicándose en 2,2.
  • Entre enero y septiembre de 2019 se presentaron 65 muertes violentas de mujeres en Bogotá, nueve casos menos que en entre enero y septiembre de 2018. Esto representa una disminución del 12.2%.
  • Lo anterior implica también, que la tasa de muertes violentas de mujeres por cada 100.000 mujeres en los primeros nueve meses de 2019, disminuyera 0.3 puntos porcentuales pasando de 1.8 en 2018 a 1.5 en 2019.
  • Al indagar por los presuntos feminicidios, es decir, los asesinatos de mujeres cuyo agresor fue su pareja o expareja, se encontró que entre 2015 y 2018 se presentaron 55, es decir, de los 432 femicidios cometidos durante estos cuatro años, el 13% pudieran ser catalogados como feminicidios.
  • Los presuntos feminicidios presentan una disminución del 8% entre 2015 y 2018, pasando de 12 asesinatos de mujeres por su pareja o expareja en 2015 a 11 en 2018. Entre enero y septiembre de 2019 de los 65 femicidios, 9 fueron presunto feminicidios.
  • Al analizar los casos de femicidio para 2018 por escenario del hecho, se encontró que el 52% se perpetraron en el espacio público, en tanto que el 26% en la vivienda.

Es importante resaltar que el compromiso de la administración distrital es seguir aunando esfuerzos para eliminar las violencias contra las mujeres.  Una de las acciones realizadas es la puesta en marcha del Sistema Integrado de Medición Oficial de las Violencias Contra las Mujeres en el Distrito Capital - Sistema Violeta[4], que el Concejo Distrital formalizó con el Acuerdo 677 del año 2017.

Violeta se ha ido configurando como una de las herramientas a disposición del sistema SOFIA[5] para realizar seguimiento a las competencias de los sectores en la garantía del derecho a una vida libre de violencias. Así, el objetivo general de Violeta es la generación de información de calidad sobre las violencias contra las mujeres a escala distrital y la respuesta institucional al fenómeno. Lo anterior se ha venido llevando a cabo a través de procesos de identificación de conjuntos de datos, proporcionados por el INMLCF, la Policía Nacional, a través de la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia, la Secretaría Distrital de Salud y la misma Secretaría Distrital de la Mujer, permitiendo con ello, el levantamiento de información, de publicaciones y de la gestión de conocimientos asociados a la temática.

Como parte de las actividades del sistema, se hizo un cruce de información a partir de las valoraciones del riesgo de violencia mortal contra 2.949 mujeres en Bogotá por parte de su pareja o expareja realizadas entre enero de 2018 y julio de 2019 por el INMLCF, aplicada para evaluar cómo fue el paso de ellas por la ruta institucional de atención y se evidenció que el 37% (1.077) de estas mujeres se encuentra en riesgo extremo de violencia mortal por parte de su pareja o expareja.

De igual forma, el 41% de las mujeres valoradas fueron atendidas por la Secretaría Distrital de la Mujer, por los servicios de: Activación de ruta, Casa de todas, Centro de inclusión Digital, Casas de Igualdad de Oportunidades componente Psicosocial, Casas de Igualdad de Oportunidades componente Sociojurídico, Casas de Igualdad de Oportunidades, Duplas psicosociales, Escuela de formación Política, Escuela de fortalecimiento, Estrategia de Justicia de Género y la Línea Púrpura.

El 19% (569) de estas mujeres están registradas como atendidas en el sistema de vigilancia epidemiológica de la violencia intrafamiliar, el maltrato infantil y la violencia sexual –SIVIM- de la Secretaría Distrital de Salud y el 65% están registradas en la Fiscalía General de la Nación como denunciantes.  Por su parte, el 30% de las mujeres atendidas (72) por la Secretaría de Seguridad Convivencia y Justicia, indicaron la violencia intrafamiliar como causa principal. De estas 72 mujeres, 28 se encuentran en riesgo extremo de violencia mortal por parte de su pareja o expareja.

Para terminar, en el marco de la conmemoración del ‘Día Distrital contra el Feminicidio’, establecido por el Acuerdo 676 de 2017 del Concejo de Bogotá, como recordatorio no solo de la atroz muerte de Yuliana Andrea Samboní, sino de todas las niñas, jóvenes y mujeres asesinadas, no solo es importante sino necesario entregar información sobre lo que está pasando, porque si no se nombra no existe y lo que no se cuenta no cuenta y por eso no es medible ni evaluable, por ello la SDMujer a través de su Sistema Violeta y su Observatorio seguirá adelantando esfuerzos que permitan conocer a mayor profundidad esta problemática, para así, sobre sustratos ciertos, poder tomar decisiones y diseñar estrategias que salven cada vez más vidas, más futuros, más sueños. 

Hoy es un día para problematizar y reflexionar acerca de la absurda partida de miles de mujeres que murieron por causas del patriarcado y decir con total contundencia y determinación que es un intolerable social y que no admitimos estos crímenes en nuestros territorios, que rechazamos profundamente estas pérdidas y que no las toleraremos jamás.

[1] UCCI (2018). Avances hacia la erradicación de la violencia de género en las ciudades iberoamericanas, p. 53.

[2] Lagarde de los Ríos, Marcela (2008). Antropología, feminismo y policía: violencia feminicida y derechos humanos de las mujeres. México: Universidad Autónoma de México, p. 216.

[3] http://viva.org.co/cajavirtual/svc0596/articulo02.html

[4] Para más información del Sistema Violeta visitar: http://violeta.sdmujer.gov.co/site/

[5] El Sistema Orgánico, Funcional, Integral y Articulador, SOFIA, constituye la estrategia de la Administración Distrital para cumplir sus obligaciones en materia de prevención, atención, sanción, erradicación y reparación de las violencias contra las mujeres tanto en el ámbito público como en el privado, así como promover el cumplimiento de la Ley 1257 de 2008 en la ciudad de Bogotá.