Espacios públicos seguros para las mujeres, la experiencia innovadora de Bogotá

El Proyecto Me Muevo Segura, realizado por la Secretaría Distrital de la Mujer, en compañía de la CAF –Banco de desarrollo de América Latina– y TUMI –Transformativa Urban Mobility Initiative-, organizó el pasado 28 de noviembre, su seminario de cierre, en el que se reunieron representantes institucionales de México, Brasil, Ecuador, Perú y Chile para conocer y discutir los resultados del “Índice de Seguridad Me Muevo Segura”, que otorgará información para construir espacios públicos y sistemas de transporte públicos que garanticen la seguridad de las mujeres. Para esto, se recolectaron datos en 16.145 Km de vías vehiculares, 537 Km en ciclorrutas, y se realizaron 14.311 encuestas de percepción de seguridad en el horario nocturno (6:00pm a 11:00pm) de las 19 localidades urbanas de Bogotá.

La iniciativa ha logrado identificar los factores urbanos que generan condiciones de inseguridad para las mujeres, incidiendo directamente en sus rutas de desplazamiento y en su diario vivir, tanto así, que dichos factores limitan su movilidad y restringen su uso y disfrute de la ciudad en forma plena. Según el Instituto de Medicina Legal, en el año 2018, cerca del 84% de presuntos delitos sexuales fueron perpetrados contra mujeres y el 22% de estos ocurrió en el espacio público. Asimismo, la Encuesta de Convivencia y de Seguridad Ciudadana en 2017 evidenció que 9 de cada 10 mujeres se sienten inseguras en el espacio público. 


"Este gran proyecto nos ha permitido trabajar con la seguridad de las mujeres en los espacios de transporte público y nos ha posibilitado entender la problemática de las violencias contra las mujeres en espacios públicos desde las que se genera un mensaje de exclusión", dijo Ángela Beatriz Anzola De Toro, Secretaria Distrital de la Mujer, Bogotá.

 

Acciones innovadoras

Con esta iniciativa se busca prevenir y reducir la violencia y el acoso sexual contra mujeres y niñas mediante el diseño e implementación de intervenciones para lograr la transformación del espacio público en la ciudad. De esta manera, a través de los conceptos de acupuntura urbana y urbanismo táctico, se está trabajando, de la mano de Bicistema y Arquitectura SAS, en la intervención de espacios públicos de cuatro localidades de la ciudad –Kennedy, Teusaquillo, Tunjuelito y Suba–, cuyos factores, según el Índice de Seguridad de Me Muevo Segura, generan inseguridad para las mujeres.

 
Sobre el tema, expresó Laura Rojas, Directora de Bicistema “No solo es cuestión de mejorar la luminaria o la infraestructura, no solo es la luz, son los muros, son los colores… y para mejorar esas variables hicimos un ejercicio participativo con todos los actores involucrados para generar sostenibilidad. Todas esas acciones que no se hacen de manera participativa entre la comunidad y las instituciones no son sostenibles y se abandonan por falta de pertenencia comunitaria”.

Es así como este proyecto –Me Muevo Segura– permite “discutir sobre los desafíos y oportunidades presentes en la proyección de la violencia contra las mujeres y las niñas en los espacios de transporte público. También, hablar sobre la importancia de los datos de género para una planificación urbana más inclusiva y promover intervenciones urbanas para mejorar las condiciones y percepciones urbanas de seguridad para garantizar el uso y el acceso a políticas públicas” aseguró Carolina España, Representante de CAF durante este encuentro. 

Cabe resaltar aquí, la importancia de la Cooperación Internacional en los procesos de planeación urbana con enfoque de género. Así, la inclusión de este enfoque en líneas programáticas como la infraestructura del transporte por parte de CAF, o la importancia que dan desde el TUMI, a incluir asuntos de género en las intervenciones de transporte urbano son esenciales a la hora de comprender las problemáticas de las mujeres, entender la violencia en el espacio público de manera diferencial y actuar en consecuencia. Pero esto no se logra únicamente a través de recursos de cooperación, son igual de importantes las visitas a las localidades, buscar la participación social y llegar a las mujeres, preguntándoles por su experiencia en la ciudad, comprendiendo sus necesidades y trabajando, conjuntamente en darle una solución a sus problemas.

 

Resultados

Sobre los resultados, llama la atención, la notable diferencia entre las variables que involucran la habitabilidad del espacio – presencia de personas y presencia mixta de personas – en contraposición a las variables más relacionadas con la infraestructura, como la iluminación o el estado del sendero. Estas últimas, obtuvieron mejor calificación en la gran mayoría de los puntos, lo que demuestra que no necesariamente una gran infraestructura deriva en la habitabilidad del espacio, y esta depende de diversos factores sociales y culturales. Sin embargo, es muy importante resaltar que la variable iluminación fue de gran importancia en los resultados positivos del índice. Esto se debió a las intervenciones que se han realizado, como cambios a luminarias tipo LED, lo que ha mejorado ostensiblemente la calificación de esta variable y la luminosidad en las diferentes vías de la ciudad.

De acuerdo con el análisis en vías vehiculares, 27.534 (68%) de los puntos analizados, obtuvieron una calificación alta o muy alta, y apenas 2.105 (5,2%) obtuvieron calificación baja o muy baja. Se evidencia, al respecto, la presencia de puntos con índice bajo y muy bajo en inmediaciones a cuerpos de agua. Como se evidenció en el párrafo anterior, la baja presencia de personas, poca presencia de seguridad y el no ser visible por otras personas son las variables que más afectan este índice.

En cuanto a las ciclorrutas, la situación no es muy diferente, el 50% (1.921 puntos) de los puntos fueron calificados con niveles alto y muy alto, y el 11,4% fueron calificados con niveles bajo y muy bajo. De los 437 puntos con índice Muy Bajo y Bajo, el 43% (188 puntos) se encuentra en áreas cercanas a los cuerpos de agua, lo que confirma el patrón observado en la malla vial.

En palabras del Director de Gestión del Conocimiento, César Pinzón Medina “…la democratización de la información provenga de financiación de la cooperación internacional o del erario, es vital para el empoderamiento de la población, en el entendido de asumir la información como bien público. Esto va de la mano con el principio de la relatividad de la verdad, en el que los conocimientos de todas y todos son valorados y reconocidos, especialmente en el territorio donde las dinámicas son diferentes y las problemáticas tienen lugar… además, una ciudad que coloniza espacios y tiempos hostiles para las mujeres avanza en conjunto hacia un mejor futuro, ya que permite un mayor espectro para que la ciudadanía en general use y disfrute el espacio público. Especialmente porque a una ciudad como Bogotá le queda difícil continuar expandiéndose en el espacio, en ese sentido, podría pensarse para el goce y disfrute de horarios diversos, expandirse en la dimensión del tiempo, conquistando la noche para descongestionar el día. El tráfico y los tiempos de desplazamiento, entre otros factores mejorarían”

De ahí la importancia de este tipo de proyectos que incluyen el enfoque de género en la planeación y desarrollo urbano, de esta forma, el uso y apropiación de la información y los resultados derivados de este proyecto, que puedan hacer tanto las instituciones, como la ciudadanía, serán un soporte esencial en la toma de decisiones informadas y adecuadas. Ahora, entender que las interacciones y habitabilidad del espacio público son diferentes dependiendo del género, y que nos reconozcamos como una sociedad en igualdad de derechos y oportunidades supondrá un proceso de toma de medidas adecuadas para hacer de la ciudad un mejor lugar para el uso, goce y disfrute por parte de la ciudadanía, especialmente las mujeres.


ANTES


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Fotos aéreas: Neiro Guevara @bicistema

Fotos y videos: Francisco Contreras y Allan Sánchez @bicistema