A dos meses de confinamiento, la Secretaría Distrital de la Mujer sigue acompañándote en casa de diversas maneras

Las situaciones de desigualdad y discriminación que afrontan las mujeres se encuentran relacionadas con imaginarios y prácticas culturales que menosprecian y subordinan sus capacidades, con lo cual se perpetúa y legitima todo acto de violencias en su contra. Reconociendo esta situación, la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría Distrital de la Mujer y como expresión de su compromiso con la promoción y la garantía de los derechos humanos de las mujeres y la erradicación de toda forma de violencia que los vulnere, durante el periodo de confinamiento, que tuvo comienzo a partir del 20 de marzo con el Simulacro Vital, ha fortalecido su oferta de servicios a la ciudadanía, con la ampliación de los canales de atención y comunicación y la consolidación de estrategias novedosas que permiten acompañar a las mujeres en los territorios, por medio de equipos humanos interdisciplinarios con competencias humanas y profesionales que contribuyen a tal fin.

 

Tanto la Línea Púrpura, cuyo servicios siempre se han prestado mediante canales de comunicación no presenciales, como las Casas de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres y la Casas de Todas, han brindado atención telefónica a las mujeres que lo requieren en las localidades del Distrito Capital orientando su acción a la identificación de las distintas formas de violencias que afrontan las ciudadanas y brindando la información suficiente para que puedan agenciar procesos autónomos que les permitan generar rupturas de los ciclos de violencias en los cuales se encuentran inmersas y acceder a la administración de justicia en condiciones de igualdad y dignidad.

 

En este sentido, la Línea Púrpura ha recibido 22.563 llamadas desde el 1 de enero y hasta el 20 de mayo de 2020, de las cuales 14.698 fueron recibidas durante el periodo comprendido entre el 20 de marzo y el 20 de mayo, lo que representa un incremento del 187% de demanda en este servicio. Este incremento también se encuentra reflejado en el número de conversaciones sostenidas a través del WhatsApp, ya que, de las 9.969 conversaciones registradas para la anualidad, 8.563 fueron realizadas durante el lapso de confinamiento, lo que significa un aumento en la demanda del servicio del 774%.

 

Asimismo, es importante señalar que, en el marco del tiempo de confinamiento, las semanas en las cuales se registra un mayor incremento en la demanda del servicio son las correspondientes a la semana del 20 al 26 de mayo y a la del 1 al 7 de mayo, en las cuales tanto las llamadas recibidas como las efectivas registradas en la Línea Púrpura registraron un incremento del 25% y el 33%, respectivamente. Si bien, luego de la primera semana asociada al confinamiento, el número de llamadas y conversaciones de WhatsApp con las ciudadanas disminuyó, durante el mes de mayo se evidencia una tendencia creciente, lo que significa la necesidad de las mujeres por acceder a canales de comunicación y atención que contribuyan a la superación de hechos victimizantes.

 

Así y dado el incremento de la efectividad de las llamadas respondidas por la Línea Púrpura que, en el semana del 8 al 14 de mayo registró el 53% de efectividad, se debe resaltar que el 71% corresponde a casos asociados con violencias en contra de las mujeres; aunque antes y durante el periodo de confinamiento la violencia psicológica constituye la mayor tipología de violencia que se consulta, es la violencia económica la que registra un mayor incremento durante dicho periodo, con el 55%, en relación con las semanas anteriores.

 

Al revisar el incremento de los casos reportados por violencia económica, es importante señalar que uno de los elementos que de forma significativa afectan la calidad de vida de las mujeres y perpetúa las violencias en su contra se encuentra relacionado con la dependencia económica de su agresor; así, en las narrativas de las ciudadanas que se comunican con la línea, esta se convierte en un factor de violencia, además de que aducen las implicaciones que ello tiene en la calidad de vida de menores de edad a su cargo.

 

La violencia económica, como producto de la imbricación de diversos factores sociales, políticos, económicos y culturales, no solo obedece a las dificultades que afrontan las mujeres para acceder a ofertas laborales estables, sino que también se encuentra relacionada con los patrones y estereotipos culturales que implican la coerción frente al manejo y la distribución de los recursos económicos generados por las mujeres, los cuales muchas veces son manejados por sus familiares o destinados de forma exclusiva a los gastos relacionados con el hogar y el cuidado, lo que conlleva la imposibilidad de agenciar otros procesos personales que vayan más allá de la vivienda y la familia. Al respecto, según ocupación, el mayor número de usuarias que accedieron a la Línea Púrpura durante el periodo de confinamiento por la Covid-19 corresponde a aquellas que manifestaron tener como ocupación el “Hogar”, con una proporción del 29,4% con respecto al total de casos de violencias registrados.

 

Fuente: Reporte información ETB e IQ. Reporte Simisional. Fecha de corte: 20 de mayo 20 de 2020, 11:59 p.m. Elaborado por el OMEG. Información sujeta a cambios.

 

De igual modo, resulta fundamental señalar que las localidades que mayores registros de violencias son las mismas antes y durante el periodo de aislamiento por la Covid-19; así, durante el confinamiento, las localidades de Suba, Kennedy, Bosa, Engativá y Ciudad Bolívar registran los mayores casos de violencias contra las mujeres.

 

Si bien la Línea Púrpura es uno de los servicios que de forma mayoritaria han utilizado las ciudadanas durante el confinamiento, la Secretaría Distrital de la Mujer también ha adaptado y ofrecido servicios que contribuyen a la atención de mujeres víctimas de violencias, tales como los ofertados a través de las Casas de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres, que brindan atención y orientación ante posibles casos de violencias de género en el entorno familiar, de manera gratuita, de forma telefónica en el horario de 8:00 a.m. a 12:30 p.m. y de 1:30 p.m. a 6:00 p.m. o a través de correo electrónico. En este sentido, resulta importante indicar que, a través de estos medios, durante el periodo de confinamiento se han realizado 1.781 atenciones psicosociales y 2.681 atenciones socio-jurídicas, de las cuales el 50,7% y el 58,0% se realizaron en el lapso comprendido entre el 20 de abril y el 20 de mayo, lo que evidencia la estabilidad y el incremento de la demanda de estos servicios, que se adaptaron a las necesidades de las mujeres en el confinamiento.

 

En esta línea, en relación con los demás servicios que brinda la entidad en procura de la promoción y la garantía de los derechos humanos de las mujeres, se encuentra el incremento registrado en los servicios de atención psicosocial y socio-jurídica en las Casa de Todas, que se incrementaron en el 271% y el 135%, respectivamente.

 

También, se señala la estrategia denominada “Espacios seguros”, en la cual se encuentran 573 espacios comerciales distribuidos de la siguiente manera:

 

Fuente: SDMujer 2020: Matriz de seguimiento de atención telefónica-Espacios seguros. Corte al 21 de mayo de 2020.

 

En el siguiente mapa se puede observar la ubicación de cada uno de estos 573 puntos, así como los lugares de atención de la Secretaría Distrital de la Mujer.

 

Fuente: SDMujer 2020: Matriz de seguimiento de atención telefónica-Espacios seguros. Corte al 21 de mayo de 2020.

 

Con corte al 21 de mayo, se han atendido 14 casos a través de esta estrategia: 12 ubicados en la ciudad de Bogotá (Engativá, Kennedy, Usaquén Rafael Uribe Uribe y Usme) y dos casos fuera de Bogotá (Soacha y Tunja), los cuales fueron remitidos a la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer.

 

Por último, dado que la Secretaría Distrital de la Mujer ha registrado un incremento en el número de atenciones realizadas a mujeres, se requiere seguir dando continuidad a las estrategias que de forma integral y articulada contribuyen a la superación de las violencias contra las mujeres, tanto a través de mecanismos de atención de estas, como en el fortalecimiento, la divulgación y la apropiación de los derechos priorizados por la Política Pública de Mujeres y Equidad de Género.